La historia de cómo perdí mi virginidad con la carne

La primera vez que probé carne animal fue a mis 18 años. Estaba en primer año de la universidad, era de mañana y teníamos un bloque de horas libres. Estaba con amigos en El Quijote, un restaurante que quedaba al lado de la U. Fui a lo seguro y pedí un bolón de queso. Mientras comía, recuerdo haber sentido algo duro. “Verde muy tostado”, pensé. Pero el sabor era extraño. Me disgustó, no quería seguir comiendo y le pedí a una amiga que lo probara. “Es chicharrón”. Me comencé a sentir mal, de los nervios de seguro, hasta fiebre según yo me dio. Por si no quedó claro, fui vegetariana de nacimiento.

Crecí bajo un sendero espiritual de la India donde debes ser vegetariano para pertenecer. Hace unos diez años que realmente dejó de interesarme, no me sentía atraída ni me llenaba. No quiere decir que no crea en Dios, sí lo hago, eso es otra cosa. Pero no fui la única, mis hermanos igual y nos alejamos.

En 2017 nos enteramos en la casa de que mi hermano ya no era vegetariano. No fue una noticia tomada a la ligera por mis padres. Nunca le contó a nadie. Sus razones fueron válidas: si creció vegetariano por el sendero y ya no es un seguidor de él, no hay nada que le ‘impida’ dejar de serlo. Si iba a ser vegetariano, que sea por elección propia, no porque se lo impusieron. Además, había leído estudios científicos sobre las consecuencias de crecer sin comer carne y los beneficios de ella. Más argumentos a favor. Por otro lado, hace un año me enteré de que mi otra hermana tampoco era vegetariana. Y la verdad es que solo pensé “Bueno, ya fue, no quiero ser la única en no probar, no tiene nada de malo” 😂 La menos… Así fue cómo decidí entregar mi flor alimenticia.

Y nada, tampoco es que fui corriendo al primer lugar de comida a meterme una carne en la boca biii. La decisión estaba tomada en mi mente, pero no estaba desesperada por hacerlo. Sí me daba cosita por ser algo nuevo, pero quería que me naciera en el momento que tenía que ser. No quería forzarlo y tenía que ser gradual. Adivina qué fue lo primero que probé:

Encuesta

Paro.

Toda esta nueva idea de probar carnes se la contaba a mis amigas de la oficina. Yo ya sabía que quería probar huevo, especialmente porque estaba en una etapa fit (fuerza de voluntad, adónde te fuiste?) y mi cuerpo sentía la falta de proteína. Un viernes de mañana mis amigas fueron a comprar desayuno al frente y regresaron con dos huevos para mí, uno duro y otro pasado 🍳 (y el emoji es frito). Estaba súper nerviosa jajaja me puse a gritar y a hacer caras, a reír, con lo expresiva que soy ya te imaginarás. Probé primero el duro: la yema me supo a arena; la clara, a nada. El pasado, meh… Con el tiempo fui descubriendo que no me gusta la yema aguada. A todo esto, importante mencionar que pasaron como 5 o 6 meses desde que tomé la decisión mental hasta realmente probar a finales de septiembre/inicios de octubre 2018.

Un día estaba con Héctor en su casa y él cenaba enrollado de atún. Sin mucho rodeo se me antojó y le pedí que me dejara probar. Me gustó. 🐟 Un poco después empecé a comprar latas de atún para mezclar con la comida que me mandaban de la casa para almorzar en la ofi jiji. Pero bueno, lo siguiente que probé fue sushi. 🍣 Héctor estaba más nervioso que yo creo, él tenía miedo de que resultara alérgica al camarón. 🍤 Yo solo pensaba que comiendo era la única forma de enterarnos, así que yolo. Me encantó todo menos el pulpo. 🐙 Waiks. Esas bolitas y todo chicloso, waka. Eso fue un sábado y yo estaba a una semana de irme de viaje, entonces ese finde quería probar más cosas antes de irme por dos semanas. Al día siguiente era el plan clave, el mostro, la prueba de fuego: encebollado.

Descripción gráfica del momento:

Valeria probando encebollado
Probando encebollado por primera vez a mis 25 años
Valeria después de comer encebollado
Modorra mood

Fui con Héctor y mi hermana, ella ya había probado antes. El spot es Picantería J&J, alias Serafín. Tiene un picor rico y es súper barato, $1.75 + $0.50 el chifle. Queda en la calle que nunca sé cómo se llama, pasando El Portón para ir hacia el puente ecológico. Queda a mano izquierda pasando la intersección donde hay un parque con una escultura extraña en la punta del parque. Aguanta que acabo de ver que sí existe en maps. 🙀 Da clic aquí para ver la ubicación. Si vas un sábado 11 am no esperes encontrar, se acaba súper rápido.

Pasó la semana y viajé con una de mis mejores amigas a Ciudad de México.

Inicio de espacio publicitario

Puedes leer sobre mi viaje a CDMX aquí.

Fin de espacio publicitario 

Te preguntarás si comí carne allá… Maso. No quería arriesgarme a probar de todo fuera de mi país, hubiese sido irresponsable. Mi cuerpo no estaba preparado. Pero como no podía faltar, una noche en un restaurante cené chilaquiles en salsa verde, un plato totalmente vegetariano, y… me dio diarrea. Así que lo más carnívoro que probé fueron unas bolitas de pollo y algo de tocino, todo en rebanadas de pizza. Te ilustro la salvajada:

Pizzas del Perro Negro en Ciudad de México
Pizzas del Perro Negro en Ciudad de México

El último día del viaje comí en un restaurante italiano un salmón con una salsa rara y creo que venía con puré de papas. Ya estaba segura de que los pescados no me harían daño ni me caerían pesado. De ahí no probé ni los famosos tacos al pastor.

Desde entonces ya he comido de todo. Parrilladas, hamburguesas, sopas, hot dogs, alitas, mariscos, u name it. Hasta cangrejos. Qué pereza, admiro la paciencia de muchos de sacarse la madre para comer 1 cm de comida. No es lo mío, pero fue divertido y desestresante martillar esa cosa.

Soy como Fiona: de día soy una, pero de noche, otra (?) Mis padres obviamente siguen siendo vegetarianos, sin embargo, ni mis hermanos ni yo cocinamos o comemos carne en la casa por respeto, qué se yo, igual no nos permitirían jaja. La casa es de ellos y sería incómodo hasta por el olor. Afuera sí comemos lo que sea, incluso estando con ellos porque no tienen problema con compartir la mesa (igual yo trato de no hacerlo).

No me arrepiento

No, no me arrepiento de haber sido vegetariana. Tampoco siento que “perdí tiempo” sin haber comido carne. Creo bastante en que las cosas se dan como deben ser. Siendo sincera, antes nunca se me hubiese ocurrido probar, realmente jamás me dieron ganas. Lo que sí admito es que es demasiado fácil encontrar qué comer. Es la razón #1 por la que no volvería a ser vegetariana. El otro día en Mi Comisariato había una promotora dando de probar pizza!!! Fue mi primera vez probando comida gratis del supermercado sin preocuparme de qué tenía. Win.

Frases que no me volverás a decir en la vida:

  • “No te dan ganas de probar?” ➡ No
  • “No sabes de lo que te pierdes” ➡ Relájate
  • “Pero si la carne es lo mejor” ➡ Suave
  • “Entonces qué comes?” ➡ Aire
  • “Tomas cola?” (?) ➡ Bai
  • “Y comes pollo y pescado? Eso no es carne” ➡ Ah ok
  • “Pero no eres… flaquita…” ➡ Y?
  • “Yo no podría” ➡ Quién? Quién te preguntó
  • “Pero quítale y comes con el juguito” ➡ Genius
  • “Pobrecita…” ➡ Wtf

Para terminar, por favor, si conoces a un vegetariano, no le hagas comentarios de ese tipo. No está buscando tu opinión. Déjalo ser feliz con su decisión. Existen muchas opciones para comer. Y si es que eres vegetariano, palabra clave: suplementarse. De hecho crecí comiendo de forma desbalanceada por ignorancia, ya de grande por cuenta propia fui donde una nutricionista especializada en vegetarianismo y aprendí a comer bien y a suplementarme para no descompensarme. So… Be wise. Mucha gente se hace vegetariana y regresa a ser carnívora porque les dio anemia. Y es porque lo hacen sin la guía de un profesional, no es así nomás.

En fin. Si me quieres sacar a comer para probar cosas nuevas, no me resiento. 🙃

Gracias por leer mis aventuras. 👽

5 comentarios en “La historia de cómo perdí mi virginidad con la carne

  1. Hola Valeria, soy tu fan! Respecto a las cosas de no decir a una vegetariana. Tengo una amiga de una amiga que siempre le decia esas cosas a su amiga Valentina.. Tu crees que le haya molestado?
    Espero tu respuesta
    Te mando besos y abrazos desde Sambo.

    Me gusta

    1. Hola Alguien! Muchas gracias ❤️ Respecto a tu pregunta, no creo que molestarse sea el término porque no son frases que insultan o tienen intención de ofender. Solo son muy cansonas si pasas escuchándolas todo el rato, pero te las calas jaja. A veces no quería que alguien que recién conocía se enterara de que era vegetariana solo para evitar la fatiga de responder las mismas preguntas de siempre. 🙈 Un abrazo!

      Me gusta

  2. A que nutricionista vegetariana fuiste?? La recomiendas??

    Me gusta

    1. Fui donde Ericka Borbor, búscala en Instagram como @healthybalance_ec y sí, ella está especializada en dieta vegetariana.

      Me gusta

  3. Ana Belén Tomalá junio 25, 2019 — 00:29

    Además millón platos típicos ecuatorianos tienen carne y son súper deli! Ahora ya puedes comer como se debe todos nuestros tesoros gastronómicos jajajajaja

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close