Viaje a Islandia: El Círculo Dorado [Día 1]

Muchos de ustedes me escribieron por interno –jajajkj, solo mi hermana–, después de haber leído cómo sobreviví a la primera noche en Islandia, a preguntarme por qué me hospedé en una pocilga de hostal. No, no… No era un cuchitril, pero tampoco era un hotel de lujo. Antes de adentrarme en el primer día de tour, te contaré sobre mi hospedaje.

Hostal en Reikiavik 🏨

Me hospedé en 101 Hostel ubicado en Laugavegur, la calle más turística del país. Lo reservé creo que un mes y medio antes. Muy, muy tarde. Los mejores hostales en relación precio-calidad estaban todos ocupados. Moraleja: Reserva con muchos meses de anticipación. No tenía idea de que era un país tan turístico hasta que llegué. Va una cantidad impresionante de personas de todo el mundo, sobre todo de Asia.

Ubicación del hostel
Tenía un Bónus al frente, el supermercado más económico

Nunca vi el hostal con la luz del sol. Durante el invierno solo había entre cuatro y cinco horas de luz al día que iniciaban a las 11 de la mañana. Es más, solo vi Reikiavik una vez sin oscuridad cuando ya iba a atardecer porque llegué temprano del tour del Círculo Dorado.

101 Hostel
Fachada del hostal

El lugar tenía dos habitaciones con literas, camas, cajas fuertes y lavabos, un baño no apto para gente alta, una cocina acogedora y un jardín donde me visitó un gatito. 🐈 ¡Ah! Y en la entrada había repisas para colocar los zapatos al llegar, algo que me gustó mucho.

Les puedes dar clic a las imágenes para verlas mejor

Solo me incomodaron dos cosas del hostal. En primer lugar, como comenté en la entrada anterior del blog, las escaleras. De por sí me da miedo bajar y subir escaleras, imagínate esas con escalones más pequeños que mis pies. Y en segundo lugar, la ducha que… ¡estaba debajo de las escaleras! 🚿 Por suerte no soy tan alta, pero tenía que hacer maniobras para no partirme la cabeza. Tampoco había un muro en el suelo para evitar que se mojara todo el baño. Me bañé con cuidado y sin mucha potencia en la llave, por lo que no hubo problema con ello. Era tan incómodo que solo me bañé una vez. El resto de días me «bañé» en el lavabo, qué te puedo decir.

No estaba mal para una persona como yo que viajaba por primera vez sola, que no era muy exigente y necesitaba una refrigeradora. Algo que quiero destacar es la limpieza –en eso sí soy exigente–. El hostal era impecable: las sábanas limpias, no había polvo en ningún lado, el baño y la ducha pulcros y la cocina con todo para su aseo. Además, casi que el lugar era solo para mí. De las tres noches que estuve, solo la primera tuve compañía: el hombre que no me mató. En la segunda de madrugada se marchó y a su barco lo llamó Libertad. 🍃

Tour El Círculo Dorado 🌞

La noche anterior revisando el ticket del tour en la app de GetYourGuide leí que debía cambiarlo por uno físico en las oficinas de Grayline. Tenía media hora para hacerlo porque abrían a las 8:00 y el bus me recogía a las 8:30. Del hostal a Grayline eran 10 minutos y desde ahí hasta la parada de buses, 17 minutos. Quien me conoce sabe lo excesivamente puntual que soy.

Por supuesto, llegué tempranísimo. Así que me quedé paseando por los alrededores. Dieron las 8:05 y no había nadie: me empecé a preocupar. Llamé a las oficinas y una chica contestó diciéndome que pronto abrirían, de seguro era la misma que atendió el teléfono. Acompañándome en la espera estaba un chino que se me acercó a preguntarme si sabía cuándo abrirían. Le conté que sería pronto, así que esperamos juntos bajo techo porque había empezado a llover. 🌧

Ya dentro de las oficinas, la chica me dijo que no necesitaba cambiar el ticket, que no sabe por qué GetYourGuide comunica eso y que siempre les pasa. Pensé: «No importa, e’tamos conociendo».

#RandomFact: Nunca me cabreo cuando viajo a pesar de las cagadas que puedan pasar. Viajar es un privilegio que no voy a arruinar con una sonrisa torcida.

Cuando estaba por irme, escuché que al chinito le habían cancelado su tour y necesitaba escoger otro para ese día. El man, sin tener idea de nada, veía el folleto de la agencia sin poder decidirse –la chica no era de mucha ayuda–, entonces le dije que viniera al del Círculo Dorado. Y así lo hizo. Pero en otro bus. 🤔 Lo vi a lo lejos en dos ocasiones durante el tour, nunca más intercambiamos palabras. Así que básicamente fui hasta allá para salvarle el día al chinito.

Preguntando se llega a Roma, dicen. Después de dar vueltas perdida, pregunté y encontré la parada de bus #13. Frente a ella estaba la antigua estación de buses Hlemmur que ahora tiene cafeterías y restaurantes, todos cerrados. Era muy temprano todavía. Me moría por un cafecito, no sabes cuánto. Mientras caminaba buscando la parada de bus, llovió cinco minutos y luego cayó granizo por 30 segundos. El clima en Islandia es más impredecible e inestable que mis emociones cuando tengo PMS. Llegó el bus y se bajó un señor mayor con una carpeta y hojas. En la parada estábamos muchas personas esperando. El señor tomó lista y al son de «Valeiria Counstanti» mostré mi ticket y me embarqué.

Animalitos pintados en el suelo de Hlemmur Square

Empezó el viaje. 🚌 Debíamos recorrer 45 km para la primera parada. Tenía la frente pegada a la ventana cual niña de cinco años esperando que apareciera algo que la sorprendiera. Estaba fascinada con los colores del cielo esperando al sol, el contraste de la nieve con las rocas, la luz de los faros delanteros del bus sobre el hielo aferrado al asfalto… Una pintura que no olvidaré nunca. 🗻 Mientras tanto, abría delicadamente –o al menos lo intentaba– una funda con un sánduche improvisado que tenía por desayuno. La verdad es que parecía la típica man que abre una funda de Doritos en plena clase y todos se giran a mirarla. No me importó. Necesitaba desayunar y ellos no me conocían.

Desayuno día 1
El puerco sánduche que armé con el pan del avión y queso y jamón que llevé desde Madrid

Parque Nacional de Thingvellir 🌳

Thingvellir es un valle que se creó por una fisura entre las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia. Es el lugar donde se fundó el primer parlamento democrático vikingo en el año 930 –aunque realmente no había elecciones– y es considerado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Y para los frikis como yo: fue escenario de los paisajes que recorrieron Arya y El Perro en la cuarta temporada de Game of Thrones.

Parque Nacional Thingvellir
#nofilter

Siempre organizo y me movilizo por mi cuenta al viajar, no me gustan las agencias de viajes. Islandia es un país donde no hay metro, los taxis son caros y se puede recorrer en bus público, pero habría tenido que organizarme con mucho detalle y no iba a alcanzar a hacer todo. Además, iba a estar solo tres días. Tenía que conocer todo lo posible en tiempo récord. También se puede recorrer por cuenta propia alquilando un auto, pero no manejo y peor en carreteras congeladas.

¿Sabías que la principal razón por la que mueren extranjeros en Islandia es por no saber manejar en carreteras cubiertas de hielo y nieve?

Te cuento esto porque Thingvellir es gigante y solo tuvimos media hora para pasear. Me habría encantado conocerlo más, el paisaje es hermoso. 😍 Se me salían las lágrimas de felicidad, no podía creer que estaba empezando mi cumpleaños en un lugar tan bonito.

Linda nieve
Con mis súper suelas antideslizantes

Thingvellir

Antes de bajarme del bus para conocer el valle, me coloqué suelas antideslizantes en los zapatos. Creo que fue el consejo más útil que leí en internet, las compré en Amazon. Podía caminar sobre hielo y nieve sin resbalarme. 🥶 Disfruté todo el camino porque estaba abrigada hasta los dientes, lo único que se me congelaban eran los ojos. La velocidad del viento era alucinante, en todos mis videos se escucha cómo sus soplidos quieren robarse el protagonismo de la escena.

IMG_5964-min

Viajar sola te condena a enfrentarte a las selfies. Siempre le pedía a alguien que me tomara fotos, aunque el resultado era el que esperaba: la gente en general no sabe tomar fotos. Igual estaba contenta con ellas. Ninguna de las fotos le hacen justicia a los imponentes paisajes que pude capturar con mis ojos.

En todas las paradas del tour había un lugar con cafetería, comida para llevar o restaurantes, giftshops y baños. No alcancé a hacer nada en Thingvellir. Regresé al bus después de conocer por primera vez la nieve cayendo del cielo, con mis ganas de un cafecito incrementadas que olvidé inmediatamente por la emoción de conocer el siguiente destino.

La Cascada de Gullfoss 🌊

El sol dejó la timidez a un lado y pintó el camino. No podía dejar de tomarle fotos aunque el parabrisas cuarteado haya estado estropeándolas.

Recorrimos una hora hasta llegar a un lugar que no tenía nada más que un sendero, además de la cafetería/giftshop. Seguía nevando.

Sendero para llegar a Gullfoss
Sendero para llegar a Gullfoss

Luego de caminar cinco minutos o más, llegué. Era una locura. La forma en la que está compuesta hace creer que la tierra se la está tragando. Gullfoss consiste en dos cascadas en el río Hvita, una en la parte superior que mide 11 metros terminando con una de 20 metros. No quería irme. Los copos de nieve pegándose en mi bufanda, el viento resoplando y reclamando el lugar como suyo con el aire más puro que he respirado y el griterío de la cascada y el río, hacían de este un monumento de la naturaleza que no olvidaría jamás. ❄🙏🏻 Lloré nuevamente. Me sentía bendecida.

Como mencioné, estaba nevando. Mis guantes táctiles no eran impermeables, por lo que tuve que sacármelos para poder tomar fotos y videos. Se me congelaban las manos y valía toda la pena. Aquí aprendí que las mejores personas a quienes pedirles que me tomaran fotos eran las que estaban en las mismas condiciones que yo: viajando solas. El favor se devolvía.

Islandia es un país colmado de leyendas, me encanta. Te comparto una:

Leyenda de Gullfoss

Teníamos una hora para pasear y almorzar. Cuando regresé por el sendero, no dudé en dirigirme al baño. 🚽 Llegué y… Oh, sorpresa, había que pagar para poder entrar. Mi maleta estaba en el bus con mi billetera. Sí, Islandia es un país tan seguro que puedes hacer eso. Menos mal dos semanas antes había agregado mi tarjeta de crédito al wallet de mi celular y eso me salvó.

Selfie en el baño porque soy trucha
La selfie más cara de mi vida

Creo que lo he dicho antes: la comida en Islandia es cara. No, no es cara. ¡Carísima! Compré un sánduche de atún que me costó alrededor de 6€ y un café de 3€. ☕ Me comí la mitad que acompañé con una barra de proteína que llevé de casa y la otra la guardé porque me conozco, soy una muerta de hambre y me iba a dar ganas después.

Almuerzo en Gullfoss
Almuerzo de campeones

Con mi panza feliz y mi antojo de cafecito satisfecho, nos fuimos al último destino.

Haukadalur 💨

Este valle es el más conocido como zona de géiseres donde hay dos muy famosos: Geysir y Strokkur. Solo una vez había «visto» uno, y digo «visto» porque nunca erupcionó, además era pequeñito. Fue en la isla San Andrés de Colombia. Así que estaba emocionada por lo que iba a ver.

Caminando hacia los géiseres

Tuvimos que caminar un poco hasta llegar. Había letreros por todos lados advirtiendo no pasar las zonas cercadas ni tocar el agua, las temperaturas eran altísimas y el hospital más cercano estaba a 62 km de distancia. Había una cantidad bestial de vapor, me sentía en una película. 😱

Bienvenidos a Geysir

Había muchas personas alrededor de El Gran Geysir, el géiser por el que se adoptó el nombre para estas fuentes termales. 🔥 Como estaba sola, logré escabullirme para conseguir un buen puesto. Saqué mi celular para grabar y capturar el show. Ni bien empecé la grabación, erupcionó. No puedo mostrarte aquí el video porque soy pobre y mi suscripción de WordPress no me lo permite, pero le hice captura de pantalla.

Erupcionando

Era un valle muy lindo. A espaldas de los géiseres había un pequeño cerro con un mirador al cual no subí, no me iba a dar el tiempo. Terminé mi recorrido en el Geyser Center husmeando el giftshop hasta que vi la hora: era momento de ir al bus para regresar a la ciudad, el sol ya se estaba despidiendo. 🌥

Felizota
Todas las fotos de este post son #nofilter a excepción de la portada 💟
Por allá lejos está el mirador

Para este entonces, ya me había enterado de que habían vuelto a cancelar mi tour de auroras boreales y que estaba reprogramado para el día siguiente, es decir, mi última noche. 🙇🏻‍♀️ Mi última oportunidad.

IMG_6178-min

Parqueadero de Geysir Center

Llegamos a Reikiavik a las 17:00. No quiero aburrirte más, aunque si llegaste hasta aquí quizá no fue así. ¿O mi hermana te está pagando para que me leas? En la próxima entrada de blog te contaré lo que hice en la noche, tenía tiempo de sobra para conocer la ciudad y disfrutar de mi exótico y solitario cumpleaños. 🎂🎈

Un comentario en “Viaje a Islandia: El Círculo Dorado [Día 1]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s